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Vitamina D

Vitamina D en salud y enfermedad

por Dr. Juan Luis Siekavizza
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La vitamina D es una sustancia tan importante para el funcionamiento de nuestro organismo que tenemos dos formas de obtenerla: por un lado se puede absorber de la dieta y por otro, la podemos fabricar internamente. De esa manera y por definición es a la vez una VITAMINA y una HORMONA. 

La producción, acciones y destrucción de la vitamina D

La piel es la fuente más importante de Vitamina D para el cuerpo y la manera como se produce es la siguiente: dehidrocolesterol se convierte en pre vitamina D3 en la piel por la influencia de una cierta cantidad de luz UV: muy poca no es suficiente y demasiada cantidad de luz hace que se bloquee la conversión y esto protege de sobreproducción.

La pre vitamina D3 se isomeriza a Vitamina D3 (colecalciferol) y es transportada por una proteína específica (DBP) y albúmina; luego en el hígado se metaboliza a 25(OH) D y finalmente, en el riñón se convierte en 1,25(OH)2 D, que es el metabolito con acción más importante. Esta última hidroxilación es estimulada por la hormona paratiroidea e inhibida por calcio, fósforo y el Factor fibroblástico de crecimiento (FGF23), también sucede en sitios extrarrenales (queratinocitos y macrófagos, sistema inmune, epitelio intestinal, próstata y mama). La 1-25(OH)2 D se une al Receptor de VD (RVD) para iniciar sus acciones.

A través de una dieta variada y con alimentos reforzados con Vitamina D se obtiene ergosterol que se metaboliza a ergocalciferol (Vitamina D2) y una cantidad pequeña de Vitamina D3.

La vitamina D es verdaderamente multiusos y en condiciones normales hay RVD y capacidad de convertir a 1,25 (OH)2 D en casi todos los tejidos del cuerpo, pero participa principalmente en las siguientes situaciones: En los tejidos que regulan los niveles de calcio sérico (intestino, hueso y riñón); en la regulación de secreción hormonal (hormona paratiroidea, insulina y Factor fibroblástico de crecimiento o FGF-23); en la regulación de reproducción y maduración celular (cáncer, piel, sistema inmune); acciones variadas en otros tejidos (corazón, músculo estríado, hipófisis, mama, hígado y pulmón).

El último paso en la regulación de la acción de vitamina D es su destrucción que se realiza en las formas 25(OH) D y 1-25 (OH)D por medio de la 24 hidroxilasa.

Vitamina D en salud y enfermedad

Disminución en niveles séricos de Vitamina D: Porcentajes adecuados de Vitamina D son importantes en la regulación de niveles de calcio, fósforo y del metabolismo óseo; para evitar debilidad muscular y disminuir riesgo de caídas; en inmunomodulación; para la protección del aparato cardiovascular; control neoplásico; para evitar deterioro cognitivo; así como disminución de mortalidad por cualquier causa (4).

Evaluación de la deficiencia de Vitamina D

Las guías actuales recomiendan medir niveles de Vitamina D únicamente en individuos en riesgo de deficiencia: Individuos de piel morena o que usan frecuentemente filtro solar, obesos, en casos de malabsorción de grasas, después de cirugía de reducción de peso, síndrome nefrótico, pacientes en anticonvulsivantes, con algunos tipos de enfermedades granulomatosas o linfomas (1,2). Se debe medir Vitamina D total y según las guías orientadas a metabolismo óseo que consideran 20ng/mL como el nivel óptimo de Vitamina D (1), mientras que para las guías orientadas a las actividades sistémicas de la Vitamina D es >30ng/mL (4).

Vitamina D en salud y enfermedad

Prevención y corrección de su deficiencia

A principios de este siglo y pensando en una salud ósea adecuada se recomendaba una dosis preventiva de Vitamina D de 400UI/d para infantes; 600 para niños, adolescentes y adultos; 800 para la tercera edad (1). Considerando sus efectos pleiotrópicos, ahora se sugieren dosis más altas para prevenir deficiencia (4).

Para corrección de deficiencia se debe dosificar teniendo en cuenta la enfermedad de base, otras coexistentes como edad, etnia y peso corporal; las dosis para adultos y ancianos estarían entre 7,000 y 10,000UI/d (4). Se debe monitorear el nivel de Vitamina D cada 2 ó 3 meses hasta alcanzar la meta de 30ng/mL. Pacientes obesos y con mala absorción requieren dosis más altas y pacientes con daño hepático o renal deben tratarse con metabolitos activados: calcifediol, calcitriol o alfacalcidol.

Debido al eficiente control de la producción de 1,25 (OH)2 D se pueden usar hasta 10,000U.I. de Vitamina D3 al día por períodos cortos de tiempo y la rapidez de respuesta al tratamiento dependerá de la severidad de la deficiencia inicial.

Por otro lado, la posibilidad de intoxicación por reemplazo excesivo con Vitamina D es infrecuente y bastante bien tolerada.

Vitamina D en salud y enfermedad
NOTA: todas las cantidades son en UI/d; las cifras en paréntesis son las dosis máximas sugeridas.

Debido a la incidencia alta de deficiencia de Vitamina D en la población guatemalteca y la importancia de la misma, mi sugerencia es medirla en adultos que sean evaluados por primera vez, aunque no parecieran estar en riesgo de deficiencia.

REFERENCIAS:

  1. Ross AC y colab. The 2011 report on dietary reference intakes for calcium and Vitamin D from the Institute of Medicine: what clinicians need to know. J. Clin. Endocrinol. Metab. 2011;96(1):53-58
  2. LeFevre ML y colab. Screeening for Vitamin D deficiency in adults: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. AIM 2015;162(2):133-140
  3. Holick MF y colab. Evaluation,.Treatment, and prevention of vitamin D deficiency. An Endocrine Society clinical practice guideline. J. Clin. Endocrinol. Metab. 2011;96:1911-30
  4. Pludowski P y colab. Vitamin D supplementation guidelines. J Steroid Biochem Mol Biol 2017;175:125

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