Talla baja por déficit de hormona del crecimiento

por Relevancia Médica

La evaluación correcta del crecimiento es sumamente importante y su estudio mucho más, pues este se considera en la actualidad como un indicador de salud, de hecho constituye la primera manifestación de una enfermedad, se debe tomar en cuenta que muchos factores lo modulan, lo regulan y aunque lo condicionan los factores genéticos, su expresión dependerá del estado de salud y nutrición del niño.

En el esquema que se muestra a continuación se describe cómo se clasifica la talla baja, pero  en esta ocasión nos aproximaremos al estudio de talla baja por déficit de hormona de crecimiento (GH).

Historia clínica

Se debe realizar una exhaustiva  y correcta anamnesis, conocer las tallas de los hermanos, padres y otros familiares, la edad de inicio de los caracteres sexuales secundarios, así como la edad de la

menarquia y espermarquia de los padres, la existencia de enfermedades crónicas hereditarias del paciente y de sus familiares, el peso y talla al nacer,  eventos

perinatales y postnatales.

Posteriormente cómo  ha sido su desarrollo y desde luego su itinerario de crecimiento, si es posible precisar el momento en el cual se detecta el hipo o la detención del crecimiento.

Déficit de hormona del crecimiento

Exploración física

Evaluación auxología y nutricional estas son las principales consideraciones:

1. En relación a la talla,  la medición  se denomina longitud hasta los 2 años y talla después de esta edad.

2. En relación a situar la talla: la talla se debe situar en percentiles o desviaciones estándar de curvas de referencia poblacional, actualizadas a través de estudios realizados en la población correspondiente al paciente.

3. Estudio de la velocidad de crecimiento, se evalúa a través de curvas específicas de velocidad de crecimiento o mediante el cálculo a través de la siguiente fórmula VC actual =  talla actual – talla anterior/edad actual – talla anterior.

4. Segmentos corporales, estudiar como mínimo la talla sentada y envergadura.

5. Estudio de la maduración ósea,  mediante métodos comparativos y numéricos.

6. Cálculo de pronóstico de talla, a través del método de Bayley-Pinneau.

7. Maduración sexual,  por medio del uso de los estudios de clasificación de Tanner.

8. Valoración de la talla diana,  por medio de la siguiente formula: Talla diana niños = Talla del padre + Talla de la madre + 13 / 2 Talla diana niñas = Talla del padre + Talla de la madre – 13 / 2.

9. Estado nutricional, mediante la valoración del

Índice de Masa Corporal.

Déficit de hormona del crecimiento

Pruebas complementarias

Las exploraciones complementarias deben ser bien dirigidas tratando de  establecer el diagnóstico etiopatogénico, para así evitar estudios incomodos, innecesarios y costosos. El hemograma completo y la velocidad de sedimentación son mandatorios para el diagnóstico de una enfermedad activa y aguda, así como para el diagnóstico de anemia.

La determinación de anticuerpos que descarten
enfermedad celiaca son muy importantes,  ya que una forma mono sintomática de talla baja puede ser esta, estudiar la función renal y hepática también es obligatorio así como los electrolitos y el metabolismo del calcio y  el fósforo, si está indicado por la historia del paciente deben  medirse los electrolitos en sudor, y en niñas debe excluirse el síndrome de Turner aunque no existan rasgos físicos, por medio de un cariotipo y más aún si hay historia de una longitud corta al momento del nacimiento. La valoración de la maduración ósea mediante una radiografía de mano y muñeca izquierda es fundamental y por supuesto si sospechamos déficit de hormona de crecimiento, la resonancia magnética nuclear cerebral con visualización del área hipotalámica hipofisaria es necesaria. Estos  son los estudios indispensables en pacientes en quienes se sospecha talla baja desde luego proporcionada, de no ser así  existen estudios  específicos para este tipo de hipo crecimiento.

Cuando estamos ante un caso en el cual sospechamos TB por déficit de GH contamos con diferentes pruebas, unas son fisiológicas y otras farmacológicas que nos permiten estudiar la correcta funcionalidad de los elementos que conforman y que están vinculados al eje del crecimiento.

Las llamadas fisiológicas estudian el comportamiento de la secreción de GH tras el ejercicio físico y durante el sueño, algunos autores mencionan que  estas pruebas pueden ser dirigidas para un primer tamizaje de estos pacientes y las farmacológicas estimulan la secreción de GH mediante la administración de distintos fármacos como la insulina, clonidina, glucagón y propanolol entre otras.

Como norma general para establecer el diagnostico se debe determinar el déficit en 2 pruebas con diferente estimulo. La dosificación de IGF1 Y IGFBP-3 puede representar una ayuda complementaria en el diagnóstico del paciente con deficiencia de GH.

En la actualidad el diagnóstico  de talla baja por déficit de GH aún no es 100 por ciento específico ni sensible y existe con las pruebas que se disponen, una clara controversia  acerca de los test de estimulación y la dosificación de IGF1 e IGFBP3 para el diagnóstico preciso.

Por último cabe mencionar que los avances en genética molecular se han convertido en un fundamental apoyo en el diagnóstico de TB, en particular para el diagnóstico del gen SHOX, en la resistencia de GH y en el mismo déficit.

Una vez demostrado el déficit de GH se procederá a su tratamiento con hormona de crecimiento recombinante.

La dosis varía dependiendo de la indicación y para el déficit de la misma la dosis propuesta es de
0.025-0.050 mg/kg/día.

Dr. Raúl Velasco Endocrino Pediatra

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