MIEDOS Y CULPAS EN EL SEXO

por Relevancia Médica
Autora: Licda Yosahandi Alcalá
Psicóloga Clínica y Sexóloga Educadora
Las relaciones sexuales deben ser satisfactorias, plenas, llenas de libertad y de placer. Esto se puede llegar a cumplir cuando hay comunicación y confianza en pareja. Pero también juega un papel muy importante lo individual, donde hay conocimiento de mi cuerpo, de mis sensaciones, responsabilidad y hasta las razones adecuadas para tener
relaciones.

Esto no siempre se cumple, sobre todo en las dos áreas, pareja o a nivel individual. Por eso es que generalmente hay ansiedad, miedos y culpas, que no dejan disfrutar al máximo las relaciones sexuales y pueden surgir algunas disfunciones sexuales. Casi el 85% de las disfunciones sexuales tiene un origen psicológico, social, educativo o de pareja y no tienen que ver con algún problema médico o físico, esto pasa tanto en hombres, como en mujeres.

La ansiedad en la mujer se presenta muy asociada a la baja autoestima, poca o mala imagen corporal que se tiene.

Por no sentir tener el cuerpo perfecto, se privan de disfrutar la relación sexual y la ansiedad las lleva a hacerlo siempre con la luz apagada, o con algo de ropa puesta, además de exponerse poco tiempo con su desnudez. Como resultado, se privan de disfrutar su propia sexualidad y hasta las lleva a fingir un orgasmo.

La culpa es más característica de la mujer. La culpa está asociada al “qué dirán”, a “que no se enteren”, a “que pensara después”, la religión y el estereotipo de la mujer “que vale, según su sexualidad” en la sociedad. La sociedad ha puesto en la mujer varios estereotipos en los cuales se debe cuidar, no exponer y no hacer algo en lo cual la ponga en mal frente a los demás. Todo enfocado a la virginidad.

La culpa crea anorgasmia.

Cuando la mujer está más al pendiente de lo que la pareja pensará, de lo que pasará luego y deja de disfrutar o se priva de disfrutar de la relación en pareja. Pero cuando también puede llegar a sentir un orgasmo, se siente culpable, porque le han dicho que no está bien, volviendo a privarse de disfrutar. La culpa también la lleva a no tomar la iniciativa en pareja y caer en rutina o reclamos de pareja; porque ella se siente mal a la hora de hacerlo ya que no es el comportamiento de una mujer “decente”.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más

Privacy & Cookies Policy