Reparación laparoscópica de la hernia

Reparación laparoscópica de la hernia

Se realizan aproximadamente seiscientas mil operaciones de reparación de hernia por año en los Estados Unidos. Muchas de ellas se llevan a cabo mediante el método tradicional “abierto”.

Algunas reparaciones de hernia se realizan mediante el uso de un pequeño telescopio que se conoce con el nombre de laparoscopio. Si su cirujano le ha recomendado una reparación laparoscópica, este artículo puede ayudarle a comprender lo que es una hernia y cómo es el tratamiento.

¿Qué es una hernia?

Una hernia ocurre cuando se debilitan las capas internas del músculo abdominal, a raíz de lo cual se produce un abultamiento o un desgarro.

De un modo similar a una cámara que se mete a través de un neumático dañado, el revestimiento interno del abdomen atraviesa el área debilitada de la pared abdominal y forma un pequeño saco que se asemeja a un globo.

Esto puede permitir que un asa intestinal o tejido abdominal se meta en dicho saco.

La hernia puede ocasionar dolor severo y otros problemas potencialmente serios que pudieran hacer necesaria una cirugía de emergencia.

  • Tanto a hombres como a mujeres se les puede producir una hernia.
  • Es posible nacer con una hernia (congénita) o bien se puede desarrollar una con el paso del tiempo.
  • Una hernia no se mejora al pasar el tiempo ni desaparece por sí sola.

¿Cómo sé si tengo una hernia?

  • Los lugares comunes donde puede aparecer una hernia son: La ingle (inguinales), el ombligo (umbilicales) y el sitio de una operación previa (incisionales).
  • Por lo general es fácil reconocer una hernia. Tal vez note un abultamiento debajo de la piel. Es posible que sienta dolor al levantar objetos pesados, al toser, al hacer fuerza cuando orina o mueve el vientre, o cuando permanece de pie o sentado durante períodos prolongados.
  • El dolor puede ser agudo e inmediato o bien un dolor sordo, que empeora hacia el final del día.
  • Dolor severo y continuo, enrojecimiento y sensibilidad, son señales de que la hernia puede estar atrapada o estrangulada. Dichos síntomas son motivo de preocupación e indican que debe comunicarse de inmediato con su médico o cirujano.

¿Por qué se produce una hernia?

La pared del abdomen tiene áreas naturales de debilidad potencial. Las hernias pueden desarrollarse en estas u otras áreas debido a un gran esfuerzo sobre la pared abdominal, al envejecimiento, una lesión, una vieja incisión o una debilidad presente desde el nacimiento.

Cualquiera puede desarrollar una hernia a cualquier edad. La mayoría de las hernias en niños son congénitas. En adultos, una debilidad natural o un esfuerzo al levantar objetos pesados, una tos persistente, dificultad para mover el vientre o para orinar pueden hacer que la pared abdominal se debilite o se separe.

¿Es usted un candidato para la reparación laparoscópica de hernia?

Recién después de practicársele un examen a fondo, podrá su cirujano determinar si la reparación laparoscópica de hernia le conviene a usted. El procedimiento quizá no sea el más indicado para algunos pacientes que se hayan sometido a una cirugía abdominal anterior o tienen alguna afección médica subyacente.

¿Qué preparación se requiere?

Por lo general, las operaciones de hernia se realizan en forma ambulatoria, por lo tanto, es probable que vaya a casa el mismo día que se le haga la cirugía.

La preparación prequirúrgica incluye análisis de sangre, evaluación médica, radiografía de tórax y un electrocardiograma, dependiendo de su edad y su condición médica.

Después de que su cirujano repase con usted los riesgos y los beneficios potenciales de la operación, será necesario que proporcione una autorización escrita a fin de que se le practique la cirugía.

Se le recomienda que se dé una ducha la noche anterior o la mañana de la cirugía.
Si tiene dificultad para mover el vientre, puede usar un enema o algún preparado similar después de consultarle a su cirujano.

Después de la medianoche de la noche antes de la operación, no debe comer ni beber nada, salvo las medicaciones que su cirujano le haya dicho que se le permiten tomar con un sorbo de agua la mañana de la cirugía.

Fármacos tales como aspirina, anticoagulantes, antiinflamatorios (medicamentos para la artritis) y vitamina E deben suspenderse en forma temporaria, durante varios días y hasta una semana antes de la cirugía.

Deje de fumar y haga los arreglos necesarios para cualquier ayuda que pueda necesitar en su casa.

En la segunda parte de este artículo, hablaremos específicamente sobre el procedimiento, sus ventajas y riesgos. No dejen de leerlo.

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