ESTRÉS Y EL CORAZÓN

por Relevancia Médica

“Estresarnos” es una respuesta normal del cuerpo, en la que se activan mecanismos fisiológico que nos ayudan a enfrentar una situación que  percibimos amenazante o desconocida, estos  mecanismos generan cambios químicos: adrenalina, cortisol y físicos: respiración corta y rápida, aumento de frecuencia cardiaca, dilatación de pupilas, sudoración, tensión muscular, aumento de presión, síntomas gástricos, etc. en el momento que percibimos un “estresor”. Es la llamada respuesta de lucha o huida (fight or fligth).

Entonces si es normal la respuesta de estrés, ¿Como es que se vuelve dañino para el cuerpo? Y específicamente para nuestro sistema cardiovascular. 

Primero diferenciemos varios tipos de estrés y sus consecuencias. 

El Primer tipo de estrés llamado agudo o bueno, generalmente el cuerpo tiene la capacidad de enfrentar al estresor agudo que se caracteriza por ser una situación real, inesperada, existe riesgo de perder la vida o la de alguien cercano, dañarse un órgano o extremidad, es nivel 10 de estrés, que quiere decir que se llega a un limite máximo en el cual se produce rápidamente adrenalina y cortisol. 

Al activarse el sistema nervioso simpático, la ventaja de esta respuesta extrema, es que inmediatamente después en minutos se regresará a un estado “normal” físico, debido a que es de corta duración, entrando el sistema nervioso parasimpático que produce sustancias para desacelerar, regulando los sistemas cardiovascular, digestivo y genitourinario, etc. 

Sin embargo procesar y aceptar el impacto de esta situación aguda en la parte emocional y cognitiva es mas lento, enfrentar una nueva realidad nos puede llevar a cambios incluso neuronales y esto explica porque cuesta regresar a ser como antes de esa experiencia traumática, además se instalan creencias negativas en forma de pensamientos intrusivos a cerca de si mismo: soy mala persona, pude haber hecho algo mas, estoy dañado para siempre, no podré salir de esto, soy incapaz….etc. y se volverán parte recurrente de esta nueva realidad para la persona que ha vivido esa situación traumática. 

Es probable que se piense que “el tiempo lo cura todo”, algunas otras situaciones que pueden ser generadoras de estrés postraumático son, violencia intrafamiliar, abuso físico o psicológico, situaciones externas catastróficas, convivencia con personas adictas o con psicópatas integrados, bullyng y mobbing. 

Sin embargo el tiempo solo aumenta el desarrollo de este Segundo tipo de estrés: el postraumático a mi me gusta llamarlo “silencioso” y lo considero realmente el iniciador de enfermedades psicosomáticas, fobias, ansiedad generalizada o ataques de ansiedad ya que se mantiene constantemente oculto y debido a que aquí los estresores muchas veces ya no son eventos reales sino el recuerdo de ellos, los cuales se encuentran archivados en la memoria de la persona, entonces pueden ser activados por diversos estímulos ya sean auditivos como: sonidos específicos, canciones, olfativos como olores que evoquen el momento de la situación traumática, incluso sabores y sensaciones físicas, visuales a través de películas, series, personas que se parezcan a quien le recuerde las situaciones traumáticas. 

Al seguir siendo personas funcionales no se le da mucha importancia, sin embargo esto eventos si no se procesan y desensibilizan, darán origen a un sinfín de conductas evasivas, incluso adicciones esto mantiene niveles de estrés crónico producido por situaciones sin resolver, iniciando enfermedades psicosomáticas que siempre es necesario explicar ampliamente debido a la generalizada confusión con la hipocondría.

 

Generalmente los pacientes se confunden al decirles que la causa de sus síntomas es estrés, algo emocional o psicológico, lo que produce o mantiene su enfermedad psicosomática, inmediatamente el paciente y sus parientes lo interpretan como: “entonces no existe, solo esta en mi mente, es de mentiras”, o en el peor de los casos tengo problemas mentales, lo cual si no es bien aclarado el proceso, mas se cerrará a buscar ayuda correspondiente, pasando mas tiempo sin resolverlo adecuadamente de forma interdisciplinaria. 

Es necesaria la evaluación, diagnóstico y tratamiento del especialista del órgano blanco afectado, pero además el Entrenamiento en Manejo Positivo de Estrés, que es muy diferente de la terapia psicológica tradicional. 

Ahora bien, explicados los 2 tipos anteriores de estrés, pasamos al tercero y último estrés crónico o malo, al que la mayoría de las personas comúnmente se refieren cuando identifican estar estresadas. 

Es el estrés de diario, en Guatemala de acuerdo a preguntas realizadas a pacientes y grupos de empresas privadas capacitados en manejo de estrés, a través de 25 años, los estresores principales son: 

1. Tráfico vehicular
2. Inseguridad
3. Situaciones económicas  
4. Relaciones interpersonales. 

“El vivir en un país de alto riesgo”, 

nos ha hecho mantenernos en un nivel 3-4 como normal, aunque tristemente vemos que cada vez los riesgos están en cualquier país. 

Esto contribuye a estar constantemente en estado de estrés (alerta) crónico digamos de nivel 7-8, al que llegamos paulatinamente y nos habituamos.

Al compararnos con familiares, amigos, compañeros de trabajo vemos a la mayoría igual, empezamos a creer que lo “normal” es tener las siguientes manifestaciones: mala calidad de sueño: insomnio o sentir que no se descansa lo suficiente aunque se duerma, poca concentración y problemas de memoria de corto plazo, estar casi siempre con los músculos de espalda alta, cuello, nuca contraídos o con dolor, constantes problemas gástricos, respiratorios, alérgicos, dolores de cabeza, migrañas, arritmias, sensaciones de angustia, etc. 

que no se descansa lo suficiente aunque se duerma, poca concentración y problemas de memoria de corto plazo, estar casi siempre con los músculos de espalda alta, cuello, nuca contraídos o con dolor, constantes problemas gástricos, respiratorios, alérgicos, dolores de cabeza, migrañas, arritmias, sensaciones de angustia, etc. 

 

Síntomas, que desarrollaran enfermedades psicosomáticas, constantes que al no tratarse interdisciplinariamente podrán aumentar hasta llegar a vivir dependiendo de fármacos o terminar en situaciones irreversibles, infartos, accidentes cerebro vasculares, contracturas musculares incapacitantes, problemas mandibulares, todo esto debido a que las sustancias químicas del estrés mantienen en el torrente sanguíneo contribuyendo a desarrollar y perpetuar problemas en todos los órganos, aumento de colesterol y triglicéridos, en el corazón debido al aumento de presión sanguínea hace que se encuentre mas acelerado y trabajando con mas esfuerzo crónicamente. 

La invitación es aprender como filtrar los estresores que realmente me corresponde enfrentar, sean del pasado o del día a día, cuales hay que dejar ir, la clave de esto está en aprender a sentir y volver parte del diario vivir, el retornar conscientemente a niveles cero estrés algunos períodos del día, de forma saludable cuando no es necesario estar estresado. 

Tomar en cuenta que el estrés crónico buscara salidas poco saludables justificando que es para tranquilizarse: fumar, antojos de comida chatarra, dulce, alcohol, conductas de riesgo, ejercicio de forma adictiva.20 | 

Recomendaciones 

Salir de la fase de negación y aceptar que es necesario un chequeo para prevenir o tratar problemas de salud. 

Si el estrés esta iniciando o perpetuando sus problemas de salud, laborales y en sus relacionales, tómelo en serio ya que es importante aprender hacer algo diferente o continuará aumentando, hasta llegar a situaciones irreversibles. 

Las enfermedades psicosomáticas “ No son un invento de su mente”, no son de mentiritas ni quiere decir que esta loco si lo refieren a psicoterapia, lo que necesita es un Entrenamiento en Manejo Positivo del Estrés, con objetivos muy concretos para conocer y aprender a estar en niveles de estrés favorables, conocer y manejar sus estresores y tener formas prácticas de disminuir las reacciones de estrés innecesarias, tome en cuenta que es un “Entrenamiento en Manejo Positivo del Estrés, EMPE, donde se usan instrumentos de medición, Biofeedback y técnicas psicológicas avanzadas como EMDR para la reorganización y desensibilización de estresores, se trabaja interdisciplinariamente con médicos de distintas especialidades, dentistas y fisioterapistas según sea el caso, no es una terapia psicológica tradicional.

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