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La piel y su envejecimiento

La piel y su envejecimiento

El envejecimiento cutáneo es un proceso biológico complejo, progresivo e irreversible.

Los efectos del envejecimiento sobre la piel son evidentes a partir de la quinta década de la vida.

Existen múltiples factores genéticos individuales, nutricionales y ambientales, hormonales, muchos de ellos influenciados por la actividad laboral o diferentes estilos de vida.

Según estudios existen dos tipos de envejecimiento:

  1. El envejecimiento cronológico (intrínseco), y
  2. El fotoenvejecimiento (extrínseco).

En el envejecimiento cronológico (Intrínseco)

La piel y su envejecimiento

Observamos que la mayoría de estos cambios se producen en la dermis, las fibras de colágeno disminuyen, se endurecen, se degradan y desorganizan, las fibras elásticas pierden elasticidad. Así mismo el número de fibroblastos disminuye y es cuando notamos que la piel forma surcos y hendiduras denominadas arrugas.

Los melanocitos aumentan de tamaño produciendo máculas pigmentadas, la grasa subcutánea desaparece, produciendo una dermis más delgada.

En el foto envejecimiento (Extrínseco)

La piel y su envejecimiento

La fotodermatosis más frecuente, ocasiona el daño por radiación ultravioleta (UVB y UVA) es acumulativo e irreversible. El grado de fotoenvejecimiento depende de la calidad y cantidad de radiación ultravioleta absorbida. Esto produce pérdida de hidratación, tersura, laxitud, formación de tumoraciones benignas o malignas, así mismo arrugas más profundas.

En las terapéuticas actuales, para disminuir los signos de envejecimiento, encontramos los tratamientos tópicos que pueden ser de uso diario y de aplicación en casa, como los hidratantes con vitamina C, vitamina E, ácido hialurónico, retinoides, alfa hidroxiácidos, protectores solares con SPF mayor a 30.

Así mismo, existen terapias para disminuir los signos de envejecimiento de aplicación por Médicos Dermatólogos, como lo son: la toxina botulínica, rellenos de ácido hialurónico, radiofrecuencia, aqua peel, plasma rico en factores de crecimiento, peelings químicos y microdermoabrasión con puntas de diamante. No olvide siempre consultar con su Dermatólogo sobre cuál tratamiento es el más indicado para su tipo de piel y acorde a su edad, además de otros factores propios de cada paciente que deben ser tomados en cuenta.

“Una bella ancianidad es, ordinariamente la recompensa de una bella vida”. Pitágoras

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