Beneficio de los probióticos en el sistema digestivo

por Dr. Héctor Samastume

Los probióticos son microorganismos vivos o muertos que, al administrarse en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped.

Estos microorganismos (bacterias o levaduras) no producen enfermedad y son beneficiosos para la salud.

Los prebióticos son los ingredientes de los alimentos mayoritariamente de origen vegetal, no digeribles por los jugos gástricos, que estimulan de forma selectiva el crecimiento y la actividad de las bacterias no patógenas en el colon. Los sustratos que nutren a la flora intestinal benéfica son: la fibra alimentaría y los fructooligosacáridos (FOS). Toda fibra dietética llega al intestino grueso sin haber sido transformada digestivamente, donde es fermentada por la flora intestinal.

Estos FOS estimulan selectivamente el crecimiento de bacterias benéficas, bifidobacterias y lactobacillus, impidiendo que las bacterias patógenas proliferen en el tubo digestivo.

El uso de probióticos está indicado en la prevención y tratamiento de desórdenes gastrointestinales como: diarrea, alteración de la flora intestinal por uso de antibióticos, síndrome de intestino irritable y enfermedad intestinal inflamatoria.

Aunque no está definido el mecanismo de acción para explicar cómo los PROBIÓTICOS pueden tener un efecto beneficioso al huésped, existen las siguientes teorías:

  1. Los lactobacilos producen ácido láctico, acético y propiónico, que disminuyen el pH intestinal, inhibiendo así el crecimiento de bacterias patogénicas como la EcherichiaColi y Clostridiumsp.
  2. La presencia de PROBIÓTICOS en el tracto intestinal puede, física y químicamente, prevenir la adhesión y colonización de bacterias patógenas.
  3. Los PROBIÓTICOS inducen o mejoran la respuesta inmune e inhiben toxinas de las bacterias patógenas.

Las principales fuentes de prebióticos son: miel, yogurt, cerveza, cebolla, espárragos, centeno, alcachofa, plátano, azúcar de arce, avena, ajo, achicoria, remolacha y la soya entre otros.

Las principales fuentes de los probióticos son a través de productos o preparaciones que contienen microorganismos vivos que, al ser agregados como suplemento en la dieta, aumentan el desarrollo de la flora microbiana en el intestino y estimulan las funciones protectoras del sistema digestivo.

Los principales probióticos son los lactobacilos, las bifidobacterias y las levaduras.

Los probióticos promueven la inmunoestimulación inespecífica de la mucosa.

Es importante que estos microorganismos puedan ser capaces de atravesar la barrera gástrica para poder multiplicarse y colonizar el intestino. Los mecanismos de defensa de los probióticos residen simultáneamente en un efecto sobre la flora, un efecto sobre la pared y la mucosa y un efecto sobre el sistema inmunitario, e incluyen la modificación de la flora para:

  • evitar la colonización patógena,
  • la prevención del desequilibrio de la flora intestinal,
  • la reducción de la incidencia y duración de diarreas,
  • el mantenimiento de la integridad de las mucosas,
  • la producción de vitaminas como la B2, B6 y Biotina,
  • la asimilación de oligoelementos y la actividad antitumoral.

La adherencia de los probióticos al epitelio intestinal, por ejemplo, modifica la respuesta inmune del organismo e impide que otras bacterias. (Colienteropatógena y enterotoxigénica, salmonella, yersinia, etc.) se unan al epitelio. Los microorganismos patógenos se establecen cuando la integridad de la flora esta disminuida por estrés, enfermedad, cambios en la dieta, antibióticos, o alteraciones intestinales fisiológicas.

Aunque el suplemento de Probióticos confiere beneficio en los pacientes, el abuso en el uso de los mismos puede producir complicaciones infecciosas por hongos y/o lactobacilos, como septicemia o abscesos a nivel del hígado, por lo que se sugiere su uso por indicación médica en las dosis y períodos recomendados medicamente.

En conclusión, los probióticos son productos o preparaciones que contienen microorganismos vivos que, al ser agregados como suplemento en la dieta, aumentan el desarrollo de la flora microbiana en el intestino, y estimulan las funciones protectoras del sistema digestivo.

Su uso está indicado en cuadros de diarreas infecciosas bacterianas o virales, diarreas secundarias al uso de antibióticos y últimamente se ha indicado en el tratamiento del Síndrome de Colon irritable.

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