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Nuestros valores determinan el futuro

Nuestros valores determinan el futuro

Los valores son ideas que habitan en el subconsciente de la persona, y por las cuales actúa y se comporta de determinada forma. Estas ideas pueden encontrarse también a un nivel colectivo y establecen la manera de accionar de los ciudadanos en cierta sociedad. Es de acuerdo con esas creencias que el individuo actúa, por lo que para cambiar su conducta es necesario cambiar antes su pensamiento.

Nuestra manera de pensar viene en gran parte de las tradiciones que arrastramos de nuestros antepasados y es lo que todos llamamos “nuestra cultura”. Hoy somos el resultado de nuestra herencia genética, espiritual, ambiental y, sobre todo, de los valores que nos han inculcado desde pequeños.

Nuestros valores determinan el futuro

La formación que nos han dado a través de nuestros padres y lo que escuchamos decir a las personas que nos rodean, crea nuestro propio mundo, es por eso por lo que, desde pequeños, es importante sembrar la semilla de los valores morales en nuestros hijos, ya que todo lo que cosechemos hoy es producto de lo que sembramos ayer.

Recordemos que la palabra valor, supone costo, da idea de precio, y es allí donde podemos encontrar un parámetro para evaluar cuáles son los valores que practicamos, o, dicho de otra forma, cuáles son nuestras prioridades en la vida. Esto lo podemos hacer evaluando cuál es nuestra postura respecto a algunas cosas como pueden ser: el tiempo, el trabajo, la libertad, la ley o las personas.

Nuestros valores determinan el futuro

Particularmente estoy convencido que el valor de las personas es algo esencial que debe existir en todos nosotros, reconocer el valor que tiene la gente, nos ayudará a desarrollar otros valores muy importantes como el amor, el respeto, la generosidad, el servicio, entre otros y nos convertirá en mejores personas y, por ende, como si se tratara de una cadena, en una mejor nación.

En una ocasión me tocó contratar un servicio de instalación durante mi estadía en Estados Unidos. El servicio me costó más de lo que pagué por el artículo que le iban a colocar a mi carro, pero fue ahí donde pude darme cuenta de que, lamentablemente, en nuestro país muchas veces no valoramos a las personas, su esfuerzo, capacidad y dedicación.

La libertad es otro valor importante dentro de una sociedad. En países desarrollados, este es un valor fundamental para lograr el progreso. De hecho, la humanidad ha ido desarrollándose conforme sus habitantes han logrado ser más libres. Hoy no hay lugar en el mundo dónde se tolere la esclavitud.

La libertad es la raíz de la inventiva, una sociedad que permita el disenso y las múltiples expresiones, progresa. La creencia en la necesidad de imponer ideas inapelables es uno de los grandes frenos para que el ser humano se desarrolle, entre más férreos han sido los controles que una sociedad ejerce sobre sus individuos, menos rápido es su desarrollo.

A medida que el ser humano se ha ido quitando las limitantes del pasado, las ideas han evolucionado para dar paso a una mejor vida. Todos los valores emanan de adentro hacia a fuera, a través de las acciones de cada persona, en particular el respeto y la honestidad, valores que no quise dejar de mencionar, porque son fundamentales para construir una sociedad confiada, pacífica y con armonía.

Contrario a lo que estamos viviendo hoy y que nos tiene preocupados a la mayoría. Por eso debemos cambiar nuestra mentalidad, y comenzar a valorar lo que realmente nos hace mejores personas y nos permite construir un mejor país.

No cabe duda de que en la sociedad guatemalteca existen valores morales, que deben sobreponerse a los antivalores que tanto daño nos hacen. Esta es la oportunidad que tenemos para dar inicio al rescate moral de nuestro país. El clamor de la mayoría es la búsqueda de la verdad y de la justicia.

Guatemala está en el momento indicado para hacer un alto y decidirse por una cultura de valores. Como podemos ver, las ideas que como sociedad poseemos tienen un impacto directo en nuestras acciones, y a su vez estas pueden aportar o ser obstáculo para lograr el desarrollo, como personas y como sociedad.

Debemos estar conscientes de nuestras actitudes, para cambiar aquellas que están deteniendo el desarrollo; primero en lo individual, para luego influir en otras personas hacia nuevas actitudes que respondan a valores progresistas, que nos ayuden a construir un mejor país.

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