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Desórdenes alimenticios

Desórdenes alimenticios

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Estamos acostumbrados a pensar en que la obesidad representa el único problema alimenticio que debe tratarse, dejando de lado un importante grupo de entidades de salud muy complejos: los desórdenes alimenticios.

Estas patologías alimenticias al ser poco conocidas, reciben diversos tratamientos, los cuales, al ser parciales, están condenados al fracaso. Es la intención al escribir este artículo, ponernos en guardia acerca de la existencia de estas condiciones y de las manifestaciones clínicas y psicológicas que podrían tener.

El grupo de enfermedades comprendidas en los desórdenes alimenticios son: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa  y los comedores compulsivos.

Desórdenes alimenticios

Los desórdenes alimenticios son un grupo de enfermedades mentales serias, pero potencialmente tratables, que pueden afectar a hombres, mujeres o niños de cualquier edad, raza, condición económica o nivel educativo. No se conoce la causa de estos padecimientos, pero la evidencia actual orienta a factores biológicos, hereditarios, sicológicos y socioculturales, que pueden confluir y afectar a un individuo susceptible.

Muchos desórdenes se inician en la adolescencia, pero es cada vez mayor el número de niños pequeños y de ancianos que los desarrollan. En general se acepta que una vez el problema se inicia, el paciente no es capaz de solucionarlo por sí solo, requiriendo necesariamente el apoyo de un grupo multidisciplinario. Mientras más temprano se diagnostique el problema, más grandes son las posibilidades de curación.

No es infrecuente que los síntomas de un desorden alimenticio varíen con los años: la mitad de los pacientes diagnosticados originalmente como anoréxicos, desarrollan posteriormente bulimia. También puede suceder que un paciente tenga un desorden alimenticio y lo supere, pero recaiga posteriormente en otro diferente.

Los desórdenes alimenticios sin tratamiento adecuado pueden ser mortales: la insuficiencia cardiaca y los suicidios son las causas más frecuentes de muerte en pacientes con este grupo de enfermedades.

A pesar de lo anterior es necesario recalcar que muchas personas se recuperan totalmente, eso sí, con mucho trabajo y seguimiento a largo plazo.

El estudio de Eddy et al, realizado en la Universidad de Harvard, demostró en un grupo de pacientes con anorexia o bulimia seguidos por 20 años, que dos terceras partes de los pacientes tuvieron curación

Estadísticas de los Estados Unidos de América estiman que aproximadamente 20 millones de mujeres y 10 millones de hombres, tendrán algún desorden alimenticio durante su vida. (Hoek). Los porcentajes estimados en mujeres y hombres que padecerán algunos de los desórdenes alimenticios son: 0.9 % y 0.3 % para anorexia, 1.5%  y 0.5% de bulimia y 3.5 % y 2.0 % de comer compulsivamente.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para desarrollar alguna de las condiciones que nos ocupan son:

Biológicos:

  • Tener un familiar con desorden alimenticio
  • Tener un familiar cercano con enfermedades mentales (ansiedad, depresión o adicciones).
  • Sexo femenino Historia de múltiples dietas sin supervisión e invariablemente infructuosas.
  • Diabetes tipo 1 (siendo diabulimia el patrón más común)

Psicológicos:

  • Individuos perfeccionistas
  • Imagen propia no satisfactoria
  • Historia previa de desórdenes de ansiedad
  • Comportamiento inflexible (3)

Sociales:

  • Prejuicios de tamaño y peso
  • Bullying recibido por sobrepeso
  • “Ser delgado es ideal”
  • Pertenecer a grupos no heterosexuales
  • Transculturización

Signos y síntomas

Debido a que se sabe que mientras más temprano se encuentren estos problemas, más posibilidades tiene el paciente de curación, es necesario conocer los datos más comunes que nos pudieran considerar ese tipo de diagnósticos.

  • Individuos cuya conducta está determinada por su dieta, incluyendo medición de porciones y seguimiento estricto de su plan, no importando dejar de comer.
  • Pérdida de peso masiva en ausencia de otras enfermedades.
  • El uso de ropa en capas, para evitar que se note la delgadez.
  • Comentarios frecuentes sobre su obesidad y gran aumento de peso.
  • Molestias frecuentes en el aparato gastrointestinal (desde dolor, constipación, hasta lo más común: diarrea por uso de laxantes).
  • Preferir comer a solas y no con otras personas.
  • Desaparición de la persona luego de comer, a menudo va al baño a provocarse el vómito.
  • Ingesta exagerada de agua pura o de bebidas no calóricas
  • Realizar programas extenuantes de ejercicio a pesar de excesivo cansancio o pérdida de peso.
  • Callosidades o mordidas en las manos, secundarias a la provocación de vómitos.
  • Daño en dientes por el ácido gástrico.
  • Observación frecuente en el espejo.
  • Períodos cortos, en general secretos, de comer compulsivamente, para después volver a la anorexia o bulimia extremas.
  • Irregularidades menstruales
  • Molestias gastrointestinales frecuentes y variadas.
  • Mareos, sensación de cansancio y frío todo el tiempo
  • Anomalías en piel y faneras por desnutrición. (5).

Tratamientos

Como es de suponer, el tratamiento de los desórdenes alimenticios (anorexia, bulimia y comer por compulsión), no es sencillo. Se requiere de un alto grado de sospecha para identificar poblaciones e individuos vulnerables, asimismo de mucho tacto para mencionarles la posibilidad de que los padezcan, ya que con mucha frecuencia al ver que están a punto de ser identificados, éstos pacientes pueden huir del Servicio de Salud o no volver a acudir a sus consultas de seguimiento.

El manejo de estos problemas debe ser multidisciplinario, ya que la gran cantidad de problemas de salud potenciales que tienen los pacientes, exige ser evaluados prácticamente por todas las especialidades médicas, a fin de establecer un diagnóstico de salud completo. (3, 4,5)

Juegan papeles muy importantes dentro del tratamiento el apoyo psiquiátrico y psicológico, nutricional y gastroenterológico.

Vale la pena mencionar nuevamente que mientras más rápido se establezca el diagnóstico, más posibilidades de recuperación habrá. Asimismo, que el tratamiento es difícil, de muy larga duración (años), pero que se espera recuperación total en dos terceras partes de los pacientes (2).

BIBLIOGRAFÍA.

  1. Wade, T.D., Keski-Rahkonen A., & Hudon J. (2011) Epimediology of eating disorders. In M. Tsuang and M. Tohen (Eds), Textbook of Psychiatric Epidemiology (3rd ed.) (pp.343-360).New York: Wiley
  2. Eddy, K. T.,Tabri, N.,et al (2016) Recovery for Anorexia Nervosa and Bulimia Nervosa al 22 -year Follow –Up. The Journal of Clinical Psychiatry
  3. Altman S. E. &Shankman, S. A. (2009) what is the association between obsesive-compulsive disorder and eating disorders. Clinical Psychology Review, 29, 638-646.
  4. Austin, S. Bryn, Sc.D… Sexual Orientation,Weight Concerns,and Eating Disordered Behaviors in Adolescent Girñs and Boys. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, V 43.
  5. Mitchell, J. E. & Crow, S. (2006). Medical Complications of anorexia nervosa and bulimia nervosa. Current Options in Psychiatry, 19 (4), 438-443.

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