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Coronavirus ¿Un nuevo virus?

Coronavirus ¿Un nuevo virus?

A finales de 2019, dió inicio la pandemia de mayor magnitud que se haya documentado. Ya todos sabíamos que una epidemia podría producirse, solo faltaba saber cuándo y cuál sería el agente patógeno. Aunque al principio se pensaba que algún virus de influenza sería el responsable, en el año 2002 la alerta de un coronavirus con graves consecuencias, ¡dio un aviso!

Pero, los coronavirus es posible que existan desde hace mucho tiempo produciendo enfermedades en el ser humano, y no fue hasta 1965 que fue cultivado por Tyrrell y Bynoe, de un niño con resfriado común. Cuando se inoculó el cultivo en individuos sanos voluntarios, invariablemente produjo resfriado.

La Microscopía Electrónica

Con la microscopía electrónica, se encontró una partícula similar al virus de la bronquitis infecciosa de los pollos. Casi simultáneamente, Hamre y Procknow, obtuvieron un agente citopático aislados de estudiantes de medicina con resfriado. El virus fue denominado 229E. De forma similar Tyrrell y Bynoe, McIntosh et al, detectaron varios agentes similares en las vías respiratorias de humanos.

Coronavirus ¿Un nuevo virus?
Tyrrell y Bynoe: Científicos de la Unidad de Investigación del Resfriado Común de Salisbury, Inglaterra.

Muy poco tiempo después se le denominó coronavirus (CoV) a éste nuevo género, el prefijo “corona”, por el aspecto similar a una corona en las proyecciones de superficie de microscopía electrónica.

A continuación, aumentó rápidamente la identificación de muchos otros coronavirus que provocaban enfermedades en ratas, ratones, pollos, pavos, terneros, rumiantes salvajes, perros, gatos, conejos, cerdos, con manifestaciones respiratorias, digestivas, sistema nervioso central, hígado, sistema reproductor, entre otros.

Existe evidencia de infecciones respiratorias por CoV, en todas las partes del mundo en donde se ha estudiado. Y es responsable del 15% de los resfriados en los adultos, aunque en tiempos de alta transmisión puede llegar a provocar hasta el 35%.

En los estudios iniciales en Estados Unidos sobre HCoV-OC43 y HCoV-2299E, demostraron la existencia de periodicidad, con epidemias extensas en intervalos de 2-3 años.  La cepa HCoV-2299E, tiende a ser epidémica en todo el territorio de los Estados Unidos, mientras que HCoV-OC43, aparece en brotes localizados. Con otros subtipos como NL63 y HKU1, no se han realizado ese tipo de estudios. La reinfección es frecuente y se debe al rápido descenso de la concentración de anticuerpos luego de la infección. Alrededor de la mitad de las personas expuestas contraen la enfermedad, y el virus puede ser detectado por técnicas moleculares en pacientes sintomáticos, así como en personas asintomáticas.

A pesar de su alta frecuencia en la población mundial, no era de mucha importancia, porque los síntomas eran leves y era una enfermedad autolimitada, hasta el año 2002…

¡A mediados de noviembre de 2002, la epidemia SARS CoV-1 comenzó! Los primeros casos se detectaron en la provincia de Guangdong en China. Recibió la atención en marzo de 2003, cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud), detectó un elevado número de casos de neumonía aguda grave en Hong Kong, Hanói y Singapur.

La propagación

La enfermedad se propagó al personal sanitario, a los pacientes, familiares de pacientes y visitantes. Hubo propagación en hoteles, complejos de apartamentos y mercados entre otros. La propagación mundial fue rápida, pero focal, el número mayor de casos fue en China, Hong Kong, Taiwán, Singapur y Toronto. La tasa de mortalidad fue de entre 7 y 17%, pero en las personas con enfermedad subyacente y en mayores de 65 años, la mortalidad llegó hasta el 50%, no se reportó mortalidad en niños menores de 12 años.

Se iniciaron medidas de aislamiento de los enfermos, atención meticulosa a los contactos, medidas de transmisión aérea y por gotitas, cuarentena de los expuestos, alerta a los viajeros, etc. La transmisión global cesó en julio de 2003.

Ahora, parece casi seguro que la epidemia humana comenzó con la propagación del SARS desde las civetas del Himalaya y otros animales vendidos al ser humano, en mercados de animales salvajes vivos en la provincia de Guangdong (China), y que el virus se adaptó por sí mismo mediante mutación y probablemente por recombinación, hasta que se transmitió con facilidad entre los humanos. Es probable que variantes del SARS-CoV, se transmitieran muchas veces a manipuladores de animales en los mercados, sin embargo, la gran mayoría de estas transmisiones, quedaron abortadas como lo indica la tasa elevada de seroprevalencia de SARS-CoV en manipuladores de animales de estos mercados, en ausencia de enfermedad similar al SARS.

El virus propagado por todo el mundo procedía en gran parte de una sola persona infectada, que viajó a Hong Kong e infectó a un gran número de personas, en un episodio de superpropagación antes de fallecer por la enfermedad.

Coronavirus ¿Un nuevo virus?

En la actualidad la mayoría de los expertos, coinciden en que el origen definitivo del virus eran los murciélagos de herradura del sur de China, y la civeta era solo un intermediario.

Finalmente se propagó a más de 24 países, tuvo una mortalidad del 10%, del 20 al 30% requirieron ventilación mecánica, hubo 8098 personas infectadas, 774 fallecidas. Se estima que los costos a la economía fueron de $30 mil a $100 mil millones.

¡En 2012 otro beta-CoV apareció! Fue denominado: Síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) MERS-CoV. El primer aislamiento se realizó en un paciente masculino Saudí de 60 años que presentaba una neumonía aguda y que posteriormente murió por insuficiencia renal en junio del 2012. El 12 de mayo del 2013, dos muertes más habían sido registradas en la región de al-Ahsa en Arabia Saudita. En agosto de 2013 el número total de pacientes diagnosticados en el país era de 76, llegando a 127 en noviembre de 2013. Este nuevo coronavirus presentaba una alta transmisión hospitalaria, se presume que el reservorio era también el murciélago y el hospedero intermediario el camello dromedario.

Hasta noviembre 2019 se cuantificaban 2492 casos con 858 muertes (mortalidad 35%). Esta enfermedad presentaba menor transmisibilidad, pero mayor mortalidad, con un cuadro de una neumonía atípica grave, con más síntomas gastrointestinales y falla renal en comparación con SARS CoV. La gravedad de la enfermedad se puede evidenciar con el hecho que los pacientes necesitaron ventilación mecánica en 50 a 89% de los casos, y la alta mortalidad.

Coronavirus ¿Un nuevo virus?

En 2017 OMS colocó SARS Y MERS en la lista de patógenos prioritarios. ¡Fueron profetas! Porque el COVID-19 vino a retar a los sistemas de salud, economía y política de todo el mundo. Pero, esta historia no la contaré hoy, porque aún no se ha terminado de escribir…

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