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Sospecha de Apendicitis: ¿Por qué debemos consultar?

Sospecha de Apendicitis: ¿Por qué debemos consultar?

La primera descripción de apendicitis aguda fue a finales del siglo 18 por el patólogo Reginald Fitz, y hoy en día, es una de las causas más comunes de dolor abdominal que consultan en las emergencias de los hospitales. Esta es una enfermedad cuya incidencia máxima es de la segunda y tercera década de la vida, pero puede suceder a cualquier edad.

Diagnóstico

A pesar de lo frecuente, su diagnóstico es esquivo y con muchas trampas para el cirujano, debido a la ausencia de signos patognomónicos, un pobre valor predictivo de laboratorios y presentación variada. El diagnóstico clínico, es particularmente difícil en gente muy joven o en la tercera edad, lo cual puede conllevar a un diagnóstico tardío y ruptura.

Es muy común que los pacientes acudan a la emergencia con la idea que habrá exámenes para determinar si es o no una apendicitis, otros que llevan muchas horas medicándose para el dolor convencidos de que es un trastorno gastrointestinal, y es que la apendicitis tiene formas muy variadas de presentarse.

Si analizamos la importancia que podrían tener los signos y síntomas descritos como específicos o comunes, vemos por ejemplo que la presencia de pérdida o no del apetito no es significativa o útil para el diagnóstico, la presencia o no de fiebre tampoco cambia el diagnostico. El apéndice tiene variantes anatómicas en donde puede estar muy cerca de las costillas, o muy cerca de la pelvis (variantes anatómicas del ciego ver figura 1) dando dolores sugestivos de un cólico renal o biliar o bien de un dolor pélvico bajo similar a un dolor ovárico. El apéndice puede estar por detrás del ciego (primera porción del intestino grueso donde nace el apéndice) (Ver figura 2 variantes anatómicas del apéndice) y dar características el dolor muy bizarros y confusos.

variantes anatómicas del ciego
variantes anatómicas del apéndice

Apendicitis en pacientes pediátricos

La apendicitis se presenta en un 5% en niños menores de 5 años, y cerca del 100% de niños menores de 3 años se diagnostican perforadas. En niños pequeños, el diagnóstico es considerablemente difícil, hay algunos que pueden tardar varios días en localizar el dolor, además de no estar en capacidad de comunicar detalles exactos de la historia de su enfermedad. Con frecuencia ven con temor al personal de emergencia, y eso limita la comunicación. Los niños preescolares suelen responder siempre Si a todas las preguntas para complacer al examinador, entonces los padres dan la información necesaria para el diagnóstico y en muchas ocasiones esta no es exacta.

Apendicitis en pacientes pediátricos

Niños poco demostrativos o expresivos, un niño quieto, sin moverse, introvertido o callado es frecuente manifestación de dolor severo en un infante, un personal médico sin experiencia puede malinterpretar esta actitud. Así también estos pacientes pueden traslaparse con otros problemas pediátricos tales como diarrea, constipación, infección urinaria, faringitis, otitis, convulsión febril.

¿Qué sucede con la frecuencia en que se presentan algunos de los signos clásicos de apendicitis en niños?:

  • Más del 50% no tiene pérdida del apetito.
  • Más del 50% no tiene dolor localizado.
  • Más del 50% no tienen rebote a la palpación.

Apendicitis en pacientes geriátricos

Representa el 7% de las consultas en pacientes de este grupo, es considerada una entidad rara y la consulta a la emergencia es generalmente tardía. Frecuentemente la apendicitis es enmascarada por condiciones clínicas de los pacientes de estas edades, dichas condiciones son variadas y son representadas por los padecimientos propios de su edad, que suelen de alguna manera hacer que los cuadros clínicos de dolor sean variados.

Apendicitis en pacientes geriátricos

Estos pacientes también sufren deterioro del sistema inmunitario y esto explica un retraso en el diagnóstico, el cual se ve reflejado en un porcentaje de perforaciones al momento de la cirugía de hasta 72% o sea unas 5 veces más frecuente que los pacientes jóvenes. Estos pacientes generalmente no presentan manifestaciones clínicas dramáticas, se ven muy tranquilos aun estando perforados.

Apendicitis en personas de más de 60 años es una condición más seria que en jóvenes, habiendo condiciones que enfrenta el cirujano con pacientes de la tercera edad:

  • Alta incidencia de procesos asociados que afectan la condición general del paciente.
  • Las posibilidades diagnósticas como causa de dolor abdominal son mayores en estos pacientes.
  • Tienden a quejarse menos de dolor que la gente joven.
  • Su actitud estoica es un componente poderoso en el retraso de consultar al médico.

Embarazo

En este grupo de pacientes, la localización del apéndice cambia conforme el útero va aumentando de tamaño, cambiando también algunas de las características del dolor. También en el primer trimestre del embarazo, hay muchas molestias relacionadas con el mismo que pueden enmascarar un cuadro de apendicitis aguda.

apendicectomia en el embarazo

También, el diagnóstico tardío es causa común de las complicaciones de la apendicitis. La incidencia de muerte fetal en apendicitis no complicada es de 3-5%, y en apendicitis perforada es de 20-25%. Como podemos ver, la apendicitis tiene formas muy variadas y a veces complejas de presentarse, por lo que sigue siendo hasta hoy un reto para el cirujano.

El uso de estudios de laboratorios y de diagnóstico y su interpretación deben quedar a juicio del cirujano para confirmar o descartar el diagnóstico de apendicitis o de otras condiciones que pudieran enmascarar el cuadro clínico.

Si usted cree que puede tener apendicitis, no se medique, consulte a su cirujano.

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