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Retinopatía Diabética Parte II

Retinopatía Diabética Parte II

La Retinopatía Diabética se clasifica en:

Retinopatía diabética no proliferativa, que va desde leve, moderada y severa, para luego pasar a una fase más avanzada que es la Retinopatía Diabética Proliferativa.

Cuando se encuentra una Retinopatía Diabética no Proliferativa leve, que regularmente se manifiesta en pacientes con un promedio de uno a siete años de haber sido diagnosticados con diabetes, se corre el riesgo de que en un 5 % (porcentaje alto, aunque no lo parezca)de estos, después de un año, esta se convierta en proliferativa, por lo que, es muy importante que el paciente luego de 5 años de haber sido diagnosticado, se haga un chequeo de retina al menos una vez al año.

Al pasar de leve a moderada el riesgo aumenta a un 15%, esto quiere decir que, de cada 100 pacientes, en 15, luego de un año, la Retinopatía Diabética puede llegar a ser severa.

 Un paciente con una Retinopatía Diabética no Proliferativa moderada, debe realizarse un chequeo ocular, idealmente dos veces al año.

Cando esta se convierte en severa el riesgo de que esta se convierta en proliferativa  es del 55%, este es el momento exacto cuando se inicia el tratamiento. Previo a esto, el tratamiento para la Retinopatía Diabética es:

  • Control sistémico, (chequeos en sangre y los que el médico tratante recomiende).
  • Dieta controlada de forma impecable.
  • Mantener un estado de ánimo estable.

El no seguir una dieta controlada, haciendo de esta un hábito, aumenta la glicemia en sangre.

Cuando hablamos de tener un estado de ánimo estable, no significa que ignoremos nuestras emociones, pero es importante siempre, aprender a controlarlas, ya que el tener enojos, depresiones o estados de tristeza constantes, lleva  a un aumento de azúcar en la sangre.

Diferentes Tratamientos

Láser

El momento en que la Retinopatía Diabética se convierte en severa, es el momento exacto en que se debe aplicar un láser 360 grados adentro del ojo. Este se aplica, cuando ya es severa y se corre el riesgo de que se empiece a convertir en proliferativa (cuando ya sangra y forma membranas adentro del ojo) por lo que tiene posibilidad de generar un desprendimiento de retina y por lo tanto hay posibilidades de ceguera. Es por esto por lo que, los pacientes asocian que luego de aplicarles el láser, empeoran, el láser no empeora la condición, siempre ayuda. Lo que sucede, es que coincide en que el laser se da cuando el paciente atraviesa las fases más severas y es aquí cuando todo puede empeorar.

Cirugía

Regularmente cuando la Retinopatía Diabética es proliferativa, las indicaciones son otras, acá ya se indica cirugía, pues se han formado membranas y generado sangrado, estas membranas se convierten como en una mala hierba, mientras más tiempo pasa, más se reproducen, más se enraízan y más cuesta quitarlas, por lo que realizar una cirugía de manera temprana nos ayuda a eliminar todas estas membranas formadas y evitar que se formen más.

Medicamentos

Otra herramienta importante que tenemos luego  del láser y la cirugía, son los medicamentos, cuya aplicación inhibe el factor del crecimiento vaso endotelial, estos medicamentos que básicamente en Guatemala tenemos únicamente tres, bloquean el insulto de la diabetes en el ojo, se aplican cuando hay inflamación en la retina, exactamente en el centro de esta, que es la mácula, y también están indicados en casos de Retinopatía Diabética más avanzada, para inhibir la formación de vasos sanguíneos anómalos, así como  sangrado y edema en el centro de la retina.

Recomendaciones

Debemos recordar, que la Retinopatía Diabética provoca síntomas, hasta que está en fases avanzadas, es asintomática en sus inicios. Debido a esto, el chequeo con un oftalmólogo idealmente especialista en retina es algo que debe realizarse al menos una vez al año, a partir de que se tengan no más de cinco años de haber sido diagnosticado con diabetes. Todo paciente renal también debe saber, que, por su condición, ya tiene algún grado de afección en su retina, que es lo que se encuentra con mayor frecuencia en este tipo de paciente. Si se espera a tener síntomas como baja visión, regularmente ya es muy tarde para solucionar el problema, por lo que la ceguera es inminente.

 Un chequeo temprano y atención oportuna pueden hacer la diferencia, no solo en el tratamiento, sino sobre todo en la calidad de vida de las personas sujetas a padecer esta enfermedad.

La diabetes no aparece de un momento a otro, no es algo que surge como consecuencia de un susto, puede ser que luego de un susto se diagnostique, pero esta empieza a cultivarse desde la infancia en función de nuestros hábitos alimenticios. El proveer a nuestros hijos de dietas altas en contendido de azúcar, es lo que va a hacer que el gen de la diabetes se exprese cada vez más, hasta que se manifieste como una enfermedad, por lo que cuidar los hábitos y la buena alimentación de nuestros hijos tiene un gran valor para su salud en el presente y a futuro, sobre todo para evitar esta enfermedad.

Usualmente estos alimentos inmediatos de encontrar o consumir, son la salida fácil sobre todo en función del tiempo, pero, no necesariamente lo fácil es lo mejor, recordemos que la formación de nuestros hijos, futuros adultos, depende de nosotros en esta primera etapa.

Los pacientes con diabetes infantil o juvenil, por estar expuestos a la diabetes de forma más temprana, también inician con problemas en su visión a edades mucho más jóvenes y de igual manera pueden quedar ciegos.

¡Los ojos son las ventanas del alma, no dejemos que el azúcar las cierre!

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