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Ómicron en Guatemala

Ómicron en Guatemala

La nueva variante de coronavirus Ómicron está presente alrededor del mundo y en Guatemala ya ha sido confirmada. El número de contagios va en aumento y se intensificó durante el fin de año, provocando que iniciáramos el 2022, con una alerta por la detección de casos positivos, incluso en aquellas personas que conservadoramente habían logrado no ser contagiadas durante los pasados dos años.

¿Cuáles son las diferencias en esta nueva variante?

Lo que más alarma, es que esta variante además de significativamente más transmisible se propaga más rápido que cualquier otra que haya afectado hasta ahora. 

Ómicron en Guatemala

En Guatemala, muchas  familias que viajaron por diferentes razones especialmente al exterior regresaron contagiadas, reuniéndose por las costumbres de fiestas de fin de año con amigos y familiares, originando de esta manera la explosión de más casos. Afortunadamente muchos de ellos al estar ya vacunados, fue lo que les ayudó a que no se complicaran y ameritaran hospitalización, pero para los no vacunados, la enfermedad sigue manifestándose severa y moderada, poniendo en riesgo su vida. Esto si bien, es algo que se vino recalcando todo el tiempo, confirma que el virus se contagia aún estando vacunados, pero no ataca de igual manera que cuando la pandemia inició, ya que la mayoría de los pacientes vacunados fueron tratados de forma ambulatoria y bajo recomendaciones de aislamiento en sus casas. 

¿Qué nos dice la ciencia respecto a Ómicron?

Los científicos aún están aprendiendo sobre ómicron, respecto a si es menos virulento que otras variantes, cómo se compara la tasa de pacientes que ameritan hospitalización con las anteriores, y definitivamente que, independientemente de cuántas más surjan, COVID (coronavirus) vino para quedarse en el mundo. 

Ómicron en Guatemala

Específicamente respecto a ómicron, los estudios y experiencia práctica demuestran que esta variante es menos grave en general, especialmente en personas que han sido vacunadas, o infectadas previamente. Debemos tener claro que esto, tampoco debe ser motivo de confiarse y desatender las medidas de bioseguridad que hasta la saciedad se ha venido insistiendo sean cumplidas, ya que es sumamente contagioso, por lo que las probabilidades de adquirirlo en cualquier momento son muy altas y no debemos pasar por alto, que cada cuerpo reacciona diferente. 

Otra alarma latente es el aumento evidente de contagio en  niños menores de 11 años, ya que de no ser aquellos que fueron llevados a vacunar a otro país, no hay como inmunizarlos, pues en Guatemala, aún no está disponible la vacuna con la dosis específica para esa edad. Más que nunca y sobre todo ahora con el retorno a clases, es primordial cuidarlos y seguir educándoles, de manera que las medidas de bioseguridad se conviertan en un hábito.

Con relación a los síntomas.

Podemos mencionar los más comunes, aclarando que no necesariamente son los únicos posibles:

  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Cansancio
  • Diarrea
  • Tos y congestión nasal
  • Dolor de garganta

A diferencia de las cepas anteriores, esta no provoca pérdida del olfato ni del sentido del gusto.

Tratamiento y medidas de aislamiento:

El tratamiento es básico, pero debe ser indicado por un médico, no se debe recurrir a la automedicación o imitación del tratamiento recomendado a otra persona, cada caso debe ser observado y medicado de forma individual, considerando detalles como: edad, género, enfermedades preexistentes, alergias propias de cada paciente y lo más importante el estatus de vacunación.

Al ser confirmado positivo, lo  mejor es aislarse por no menos de 10 días, hasta practicarse un nuevo Hisopado de PCR que sigue siendo la prueba más confiable y que el resultado sea Negativo. Este aislamiento de 10 días es válido también para aquellas personas asintomáticas, pero que por alguna razón sin sentirse mal al practicarse la prueba dieron positivo, para estas el período de diez días de aislamiento, da inicio el día después de que fueron diagnosticadas.

Luego de esto y al ya no presentar fiebre (la cual es la manifestación de que el cuerpo continúa luchando contra el virus) puede empezar a salir, utilizando siempre la mascarilla, esta que sea de calidad e indicada para evitar transmitir o contraer contagios, idealmente una KN95 o N95, no quirúrgicas, de tela o las decorativas que no son más que un accesorio. Lo ideal es evitar tener contacto con otras personas, especialmente adultos mayores, niños no inmunizados o personas inmunocomprometidas, quienes sabemos son más vulnerables no solo al contagio, sino que además su condición no es la más alentadora para superar la enfermedad. 

El período de mayor contagio, aunque no parezca lógico, es antes de incluso tener los síntomas, otra razón por la cual el uso de la mascarilla, el distanciamiento social y evitar los lugares cerrados con muchas personas reunidas, son medidas  de prevención vigentes.

Por otro lado, según estudios está comprobado que el 31% de los contagios ocurren después de cinco días de haber dado positivo.

Acerca de las pruebas.

La prueba de PCR por ser la  más sensible es también la más confiable, se va a negativizar regularmente  a los 14 días, esta es hasta el momento la única prueba valida para retornar a labores o poder viajar.

Lo primero que debe hacer luego de recuperarse, es buscar la orientación de un profesional de la salud, para verificar cuando es el mejor momento para ponerse el refuerzo de la vacuna, ya que la inmunidad natural eventualmente va a disminuir, por lo que siempre será sujeto a reinfecciones.

Se dice a toda voz, que aprendimos a convivir con COVID, la verdad es que como en toda convivencia, aún nos queda mucho por aprender, mientras tanto, la responsabilidad sigue siendo de cada persona, sobre todo la vida de los más pequeños, que dependen de lo que el adulto a su cargo hace y da como ejemplo.

Seamos una sociedad responsable, informémonos, eduquémonos y rompamos toda barrera de ignorancia y desconsideración con los demás, esto es lo que hasta hoy tenemos y sabemos, en horas, días o semanas puede cambiar, por lo que seguir siendo ciudadanos empáticos y solidarios a través de nuestras acciones, es lo que debe prevalecer.

Contenido creado en colaboración con Asociación Pediátrica de Guatemala.

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