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La importancia de los valores en los servidores públicos

La importancia de los valores en los servidores públicos

La importancia de los valores en los servidores públicos trasciende más allá de un título profesional, la jerarquía o el salario, su responsabilidad es aún mayor, pues están al servicio de la ciudadanía, en representación de un país.

En el artículo anterior se abordó el tema de la cultura de valores en la sociedad, y cómo las acciones se ven influenciadas a través de estos, al mismo tiempo que pueden aportar o ser obstáculos para lograr el desarrollo de cada persona, y de la sociedad.

Se puede ver que los valores a nivel social se viven diariamente, en especial, a través de los servicios públicos que la mayoría de la población utiliza. Como los son: la salud, la educación, la seguridad y la justicia, entre otros.

Guatemala es un país en el que más del 50 % de sus habitantes vive en condiciones de pobreza, es por eso que estos son importantes, ya que pueden desempeñar una función económica y social dentro de la nación, satisfaciendo las necesidades básicas de la población, especialmente de aquella que no puede hacerla por sus propios medios debido a sus escasos recursos.

Pobreza en la educación en Guatemala
 Photo: @leggybirdphotos

Una institución que ha definido claramente sus valores y se compromete a ponerlos en práctica, logrará satisfacer en gran parte las necesidades de quienes acudan a solicitar determinado servicio o producto. Es muy importante que cada uno de los integrantes de estas instituciones tenga claro los valores que guían a la entidad a la que pertenece, estos pueden ser: la responsabilidad, la vocación de servicio, la puntualidad, entre otros.

¿Por qué son deficientes los servicios públicos?

Lamentablemente, es evidente que la forma en que se da la prestación de servicios públicos en la actualidad no resulta muy alentadora, pues las instituciones que los brindan no cuentan con los recursos necesarios para atender de manera satisfactoria a todos los usuarios.

Además, resulta pesado para los usuarios tener que viajar a las cabeceras departamentales, o incluso a la ciudad capital, por la centralización con la que estos servicios son administrados. Si comparamos la calidad de los mismos en la mayoría de los casos, no es comparable con los servicios privados, y, por último, resulta evidente que la burocracia con que se manejan los hace gravosos, y desalientan a las personas que hacen uso de ellos.

Muchas veces esto resulta debido a que el servidor público no se encuentra estimulado por las condiciones en que trabaja: bajos salarios, insuficientes insumos tanto materiales como personales, que a su vez deriva en una excesiva carga de trabajo; falta de asensos basados en mérito y la amenaza de perder el trabajo, son en muchos casos la realidad del trabajo de los servidores públicos.

¿Valores que deben prevalecer en los servidores públicos?

Las instituciones del Estado que proveen estos servicios, debieran contar con estos valores definidos en función al servicio que prestan y también contar con un programa de capacitación a los servidores públicos, pues son ellos y la forma en que se desempeñan, quienes hacen que una institución cumpla con sus fines y así mismo la imagen que dan a los usuarios.

Es por esto por lo que, como profesionales, los servidores públicos pueden realizar acciones con las cuales puedan demostrar valores superiores y así contribuir a que, la prestación de servicios públicos, puedan mejorar: primero, hacer las cosas con puntualidad, esto significa llegar temprano al trabajo, procurar hacer un buen manejo del tiempo, entregar las cosas cuando se esperan, informar si existe alguna razón por la cual no pueda cumplirse con los plazos. Los usuarios pueden entender algún retraso si está informado y no se le engaña.

Segundo, el valor de la excelencia puede ser desarrollado al poner atención en los detalles, realizar su labor con celeridad y eficiencia, poniendo especial cuidado en los recursos. En general actuando más allá de las expectativas, y muchas veces también de los recursos con que se cuentan, es hacer lo mejor con lo que se tenga.

Tercero, el espíritu de servicio debería abundar en los prestadores de servicios públicos; una verdadera vocación por ayudar al prójimo, y esto puede reflejarse a través de atender a las personas con una sonrisa, recorrer la milla extra cuando este en las posibilidades. Un buen servicio no solo debe depender del valor de este, debe derivarse de la actitud de quién lo presta.

Servidores Públicos

Cuarto, la honestidad debería ser un valor que apliquemos en todo aspecto de la vida, pero en cuanto a los servicios públicos puede manifestarse a través de dar siempre una respuesta real a las preguntas o solicitudes que se le hagan al servidor público, no dar falsas esperanzas respecto a los resultados, ni cobrar extra o cuando no hay necesidad.

Lo más importante es recordar que ante todo debemos siempre tener respeto por el ser humano pues en ambos lados de la prestación de estos servicios públicos hay personas con necesidades, con problemas y también con sentimientos que debemos respetar. Así pues, cada persona, ya sea que provea el servicio o sea quien lo recibe, debería tratar siempre con respeto y cordialidad a la persona que tiene por delante, pues todos tenemos un valor que es importante reconocer.

Hagamos de nuestro accionar algo que siempre refleje nuestro respeto por la dignidad del otro, inspirando así también que se respete nuestra propia dignidad, y así se logrará construir una sociedad que tenga valores progresistas que nos ayuden a tener un país con unidad, dignidad y desarrollo.

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