fbpx
Alimentos orgánicos vrs alimentos convencionales

Alimentos orgánicos vrs alimentos convencionales

Los alimentos orgánicos se han vuelto muy populares en los últimos años a consecuencia de que muchas personas que quieren optar por hábitos alimenticios más saludables.

Por otra parte, cada vez más, el público desconfía en mayor manera sobre los métodos con los que los alimentos tradicionales son producidos. Pero ¿Cuáles son las diferencias? ¿Qué es mejor? En la producción de alimentos convencionales se utilizan varios grupos de sustancias químicas. Si se aplican en exceso, algunas de ellas pueden ser nocivas para la salud.

Los sistemas convencionales de agricultura usan sustancias agresivas como pesticidas o herbicidas para el control de plagas o de posibles infecciones del vegetal. En ocasiones puede que se pierda la calidad organoléptica (sabor, olor). A diferencia los alimentos orgánicos son producidos con abonos ecológicos, como por ejemplo estiércoles de vaca, caballo o cerdo. En este tipo de cultivos se realiza un control biológico de plagas y no se utilizan plaguicidas ni se producen alimentos transgénicos. Los animales producidos orgánicamente no consumen productos inorgánicos, vitaminas, antibióticos ni hormonas de crecimiento durante su desarrollo.

Con estas directrices en su elaboración, los alimentos orgánicos son considerados de mejor calidad, más sabrosos y con mejor aroma. Sin embargo, en alguna ocasión pueden aparecer pequeñas trazas de residuos tóxicos.

Las cuales pueden ser causa de la contaminación difusa que puede desprenderse de campos convencionales situados a los alrededores, conteniendo en estos casos los alimentos orgánicos mucho menor cantidad de tóxicos, por lo que siguen siendo más seguros que los convencionales.

En cuanto al valor nutricional, diversos estudios realizados han demostrado que los productos orgánicos concentran, en pequeñas cantidades, más antioxidantes que los convencionales. A pesar de la controversia y la gran variabilidad en el diseño y metodología de los estudios, se ha podido concluir que las verduras y frutas orgánicas tienen entre un 10% a un 50 % más de antioxidantes (sustancias beneficiosas en la prevención de enfermedades) que los vegetales convencionales.

En la leche orgánica se ha observado entre un 10% hasta un 60% más de ácidos grasos saludables, como el omega 3 y el ácido linoleico conjugado (CLA). La FQH (International Research Association for Organic Food Quality and Health) ha encontrado mayores cantidades de vitamina C, hierro y proteínas en alimentos orgánicos. Estas diferencias se deben a que los fuertes fertilizantes químicos, pesticidas y herbicidas utilizados en la agricultura convencional pueden destruir una gran parte de la actividad microbiana del suelo evitando que las raíces de las plantas absorban más minerales del suelo; en cambio en la agricultura ecológica u orgánica no se usan productos químicos perjudiciales, el suelo es más sano, biológicamente activo y las raíces de las plantas, por lo tanto, pueden nutrirse más.

Alimentos orgánicos vrs alimentos convencionales

Por lo que antes de decidir qué alimentos vamos a consumir, si orgánicos o convencionales, debemos tomar en cuenta qué será más beneficioso para nuestra salud y no solo dejarnos llevar por qué alimento es más económico, pues lo que sale barato en un futuro puede ser más costoso. Consumiendo alimentos orgánicos podemos evitar consumir sustancia nocivas como los pesticidas y herbicidas artificiales, alimentos modificados genéticamente y hormonas los cuales vamos acumulando poco a poco en pequeñas cantidades en nuestro organismo y eventualmente pueden cobrarnos la factura mediante algún síntoma o enfermedad.

Cuando se padece alguna enfermedad o hay niños pequeños que empiezan a crear sus hábitos alimentarios es importante interesarnos en buscar alimentos más saludables como los orgánicos que traigan mayores beneficios a nuestra salud y prevención de enfermedades.

No es necesario cambiar todos los alimentos convencionales por los orgánicos de inmediato, pero podemos iniciar cambiando unos cuantos para mejorar nuestra alimentación. Es importante recordar que para tener una alimentación saludable, no solo debemos consumir alimentos orgánicos, también debemos hacer que nuestra alimentación sea variada, balanceada y acompañarla de un estilo de vida saludable que incluya actividad física.

Ir arriba