Terapia de Oxigeno Hiperbárico (OHB) Y Otorrinolaringología
Dr. Rubén Alejandro Bailey Hernández | Buceador certificado y Otorrinolaringólogo
A lo largo de mis 44 años como buceador certificado y 32 años como Otorrinolaringólogo he tenido la posibilidad de ver los beneficios del oxígeno hiperbárico, no solo en la enfermedad de descompresión de los buceadores así como entidades que requieren control de la inflamación, mejoría en la cicatrización y revitalización micro vascular de órganos y tejidos dañados por algún efecto traumático, vascular isquémico oclusivo o inflamatorio infeccioso.
Estas terapias de oxígeno hiperbárico ya no están alejadas de los protocolos de tratamiento gracias a que han aumentado la disponibilidad de estas cámaras hiperbáricas en nuestro sistema médico y cada vez se están ofreciendo los conocimientos de las más recientes investigaciones que ofrecen la confianza de acceder a ellas.
¿Cómo Funciona la Oxigenoterapia Hiperbárica?
El procedimiento consiste en que el paciente respire oxígeno puro al 100% mientras permanece dentro de una cámara presurizada a una presión superior a la atmosférica normal (generalmente entre 1.5 y 2.5 atmósferas).
Bajo estas condiciones de presión, el oxígeno se disuelve de forma masiva en el plasma sanguíneo, independientemente de la hemoglobina. Esto genera una hiperoxigenación en todos los tejidos, lo que desencadena diversos efectos fisiológicos beneficiosos:
Estímulo de la neovascularización: Favorece la creación de nuevos vasos sanguíneos en zonas con mala circulación.
Efecto antiinflamatorio y antiedematoso: Reduce la inflamación y el exceso de líquido en tejidos comprometidos.
Activación de la cicatrización: Estimula la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágeno.
Acción antimicrobiana: Potencia la respuesta del sistema inmune y destruye bacterias anaerobias.
¿Cómo Funciona la Oxigenoterapia Hiperbárica?
El procedimiento consiste en que el paciente respire oxígeno puro al 100% mientras permanece dentro de una cámara presurizada a una presión superior a la atmosférica normal (generalmente entre 1.5 y 2.5 atmósferas).
Bajo estas condiciones de presión, el oxígeno se disuelve de forma masiva en el plasma sanguíneo, independientemente de la hemoglobina. Esto genera una hiperoxigenación en todos los tejidos, lo que desencadena diversos efectos fisiológicos beneficiosos:
Estímulo de la neovascularización: Favorece la creación de nuevos vasos sanguíneos en zonas con mala circulación.
Efecto antiinflamatorio y antiedematoso: Reduce la inflamación y el exceso de líquido en tejidos comprometidos.
Activación de la cicatrización: Estimula la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágeno.
Acción antimicrobiana: Potencia la respuesta del sistema inmune y destruye bacterias anaerobias.
La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) ha pasado de ser un tratamiento exclusivo para accidentes de buceo a convertirse en una herramienta complementaria de gran valor en diversas especialidades médicas. Una de las áreas que ha experimentado un interés creciente en su aplicación es la otorrinolaringología (ORL). Debido a la alta sensibilidad al oxígeno que poseen los tejidos del oído interno y las estructuras de las vías aéreas superiores, la OHB se presenta como una alternativa terapéutica prometedora para patologías de difícil manejo convencional.