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Parkinson, segunda enfermedad degenerativa más frecuente

por DR. WAGIB YABER
parkinson
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La Enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente. Fue descrita por primera vez por James Parkinson en 1817 en Londres.

 La causa de la Enfermedad de Parkinson es desconocida, aunque probablemente es multifactorial, siendo los factores genéticos y ambientales los más relevantes.

La alteración fundamental de la enfermedad es debido a una pérdida progresiva de la neuronas localizadas en una estructura denominada la sustancia negra del tallo cerebral, encargada de producir una sustancia llamada dopamina la cual es la responsable, a través de múltiples conexiones con otras zonas del cerebro de coordinar los procesos implicados en el movimiento, pensamiento, emociones, entre muchos otros.

La prevalencia a nivel mundial de la enfermedad se calcula en 150 por cada 100.000 habitantes en la población general, aumentando con la edad de la siguiente manera: más de 300 por cada 100.000 habitantes entre 60-69 años, más de 850 por cada 100.000 habitantes entre 70-79 años y más de 1500 por cada 100.000 habitantes entre 80-89 años.

Parkinson

La edad media de inicio es alrededor de los 55 años. Es importante notar que cada vez estamos viendo más presentaciones de Parkinson juvenil, es decir en personas menores de 50 años. Se han descrito una serie de factores de riesgo potenciales asociados con la enfermedad, entre los que se encuentran, discreta preponderancia en varones, o ninguna diferencia en cuanto a la prevalencia en el sexo, predisposición genética en algunos casos, habitantes de áreas rurales, uso de agua de pozo, granjas, exposición a herbicidas y pesticidas, y exposición crónica a solventes industriales.

Otros estudios epidemiológicos han sugerido que la enfermedad de Parkinson es más prevalente en países industriales y áreas con industrias de aleación de acero duro y molinos de pulpa de madera.

Los pacientes con enfermedad de Parkinson parecen tener una menor frecuencia de cáncer y se ha observado una menor prevalencia en personas que ingieren café o siguen la denominada dieta mediterránea, que se caracteriza por un alta ingesta de productos vegetales, cereales, y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.

Los síntomas de esta enfermedad, casi siempre son asimétricos, es decir inician por una parte del cuerpo, usualmente la mitad del cuerpo y con el tiempo se generaliza comprometiendo su totalidad.

Los síntomas al inicio no son necesariamente motores, ya que está descrito que pueden estar presentes los denominados síntomas no motores, varios años antes de inicio de los síntomas evidentes, como son el enlentecimiento generalizado de los movimientos, rigidez muscular, temblor en reposo e inestabilidad de la postura, que conduce a la inclinación del cuerpo hacia adelante.

Parkinson, segunda enfermedad degenerativa más frecuente

Los síntomas no motores que con mayor frecuencia se presentan son la pérdida del sentido del olfato, estreñimiento, episodios repetidos de desvanecimiento, dificultades para conciliar el sueño y depresión entre otros.

Una vez se ha hecho el diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson, se debe tomar la decisión de tratar o no la enfermedad (puede permitirse un tiempo de observación sin tratamiento, ya que en muchas ocasiones los síntomas de la enfermedad son tan leves que no ameritan tratamiento con medicamentos).

Parkinson, segunda enfermedad degenerativa más frecuente

Actualmente el tratamiento puede ser:

1. Preventivo: dirigido a evitar la causa de muerte de las células de la sustancia negra, pero hasta la fecha los estudios han concluido que no hay evidencia de que algún medicamento sea neuroprotector en la Enfermedad de Parkinson.

2. Sintomático: el más frecuentemente empleado, está dirigido a sustituir la dopamina faltante con medicamentos iguales a la dopamina (levodopa), o con sustancias llamadas agonistas dopaminérgicos, es decir que pueden copiar la actividad de la dopamina cerebral y actuar como ella.

Estos últimos ha representado un avance importante en el tratamiento de la enfermedad, ya que ofrecen en la etapa inicial o avanzada del Parkinson, menores complicaciones de las que se presentan con el uso de levodopa y pueden ser administrados por vía oral o a través de parches que se aplican sobre la piel.

3. Cirugía: que busca, a través de un equipo electrónico llamado estimulador cerebral, ubicar un electrodo en ciertas zonas cerebrales ya identificadas, permitiendo controlar en forma muy importante los síntomas motores de la enfermedad.

4. Restaurador: que busca aportar nuevas células o estimular células normales o enfermas. Sin embargo a la fecha no existe ninguna terapia aprobada que logre esta restauración.

En este sentido, la implantación de células madre aún se encuentra en etapa de investigación, con resultados por establecer, por lo cual NO está indicada en ninguna de las fases de la Enfermedad de Parkinson.

También son muy importantes las terapias complementarias integrales; como fisioterapia, y terapia ocupacional, terapia del lenguaje y psicoterapia enfocadas en las necesidades particulares de estos pacientes.

La enfermedad de Parkinson no es una enfermedad fatal. Sin embargo, es una enfermedad que progresa con aumento de síntomas muy variados derivados, tanto de la enfermedad, como de los tratamientos farmacológicos.

El índice de progresión y de su curso varía entre pacientes, siendo relativamente benigno en algunos pacientes con poca incapacidad después de veinte años, o puede ser más agresivo entre otros pudiendo estar seriamente incapacitado después de diez años.

Entre las complicaciones que pueden aparecer tardíamente están los cambios en la memoria, dificultades severas para la marcha, dificultades para el habla y la deglución y pérdida del efecto de los medicamentos.

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