OBESIDAD, ¿SÍNTOMA O ENFERMEDAD?

por Relevancia Médica

La obesidad no existió para la especie humana hasta hace unos 10000 años con el advenimiento de la agricultura y más intensamente, con la llegada de la Revolución Industrial, la obesidad se convierte en la primera de las “enfermedades de la civilización”. 

Sin embargo, existen evidencias aún más antiguas como La Venus de Willendorf, que representa a una mujer obesa. 

Esta data del período paleolítico, siendo la estatuilla humana más antigua de unos 25000 años, encontrada en la región de Willendorf, Austria. 

La alimentación constituye el primer modelo de lazo social con apuntalamiento biológico, “Quien come ya no está solo”. El alimento es el primer soporte del aparato psíquico en el modelo identificatorio. 

El sobrepeso se ha evaluado de diferente manera con el transcurrir del tiempo y en cada cultura, así que han habido épocas en donde ha sido bien visto el ser obeso/a y encontramos evidencia de cómo el ideal de belleza ha ido cambiando con la época, siendo las mujeres las más presionadas a mantener un peso de acuerdo a las exigencias del momento. 

En algún tiempo el presentar sobrepeso se ha visto como señal de bienestar y abundancia, ideal de belleza que contrasta con el de mediados del siglo pasado y diferente al del presente siglo, en donde la sociedad exige a hombre 

y mujeres, un cuerpo ejercitado y musculoso. 

La publicidad obliga a limitaciones en la alimentación, pero empuja a excesos en la misma.

De tal manera que el control del peso se ha convertido en una especie de pesadilla, así el peso ideal ha sido señalado y dictado por la sociedad y la moda, más que por la medicina o la preocupación por la salud. 

Al final de cuentas, las enfermedades son aquellas que los médicos denominan como tales. 

Es sorprendente que la enfermedad crónica no transmisible más frecuente en el mundo occidentalizado, haya sido minimizada y desvalorizada como problema de salud individual y pública, y resulta curioso que la cultura haya denunciado a la obesidad, aunque por diferentes razones, con más fuerza que la medicina. 

La obesidad no es considerada como un trastorno de la alimentación, ya que se clasifica como una enfermedad física y no mental, dato curioso que hace reflexionar sobre la amplia negación que rodea al problema. 7 | 

Sin embargo, la alimentación constituye una vía privilegiada para reflejar las manifestaciones del pensamiento simbólico y la alimentación misma establece una forma de simbolizar la realidad. 

El conocimiento sobre la información nutricional, no implica que se pongan en práctica hábitos de alimentación saludables. 

El ama de casa recibe el reconocimiento en su comida, no por lo saludable que esta sea, sino más bien, por lo sabrosa que resulte. 

El valor simbólico que las personas le dan a los alimentos, merece una atención especial para conocer más sobre el individuo con el problema de sobrepeso u obesidad. Así, muchas de las costumbres y tradiciones giran alrededor de la comida. 

Uno de los rasgos más característicos de los diferentes grupos étnicos y culturales se encuentra alrededor de la comida. 

Los alimentos pueden clasificarse en múltiples categorías, de tal manera que podrían formarse grupos, tales como: alimentos saludables y no saludables, convenientes y no convenientes, frescos y conservados, orgánicos y procesados o industrializados, festivos y cotidianos, puros e impuros, sagrados y profanos. 

Podemos observar que la alimentación puede tener múltiples significados que van a influir directamente en la conducta, la socialización y el estado emocional de los individuos. 

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